Capitulo 9

– Quetzalcoatl no era del PRI.

Rius
PReforma1870

Salir de su casa no era solamente salir de casa. Era todo un procedimiento complejo, una ceremonia. Primero, la puerta, luego sigue el elevador, la puerta del elevador, caminar hasta su coche, prenderlo, poner una rola y después salir del edificio. Él tenía buen gusto, escuchaba la música que llaman de los nuevos ricos. Unas canciones de Plastilina Mosh, Maria Daniela y su Sonido Láser, Kinky, Dildo y demás. Eso era el arte de ser Condechi, a pesar de que hay que ir al Jarocho a cada rato también. Andar a la moda, de moda con perfume de moda internacional, es decir de dinero, pero con sabor de Distrito Federal. Sabor de ser joven, ligar, irse de antro como antropólogo, comer en restaurantes en lugar de los tacos de la calle. Todo eso sería bien poco si no fuera por el sagrado concepto de independencia. Más bien conocido como ‘’Me Vale Madres’’, o más bien, ‘’Me Vale Verga’’. Los ricos también pueden presumir, andar de indolentes. Él si se enloquecía a veces y podía ser bien grosero. Hoy estaba fuera de lugar ser grosero: era día de trabajo.

Siguió por la Reforma, cruzando el bosque de Chapultepec para llegar al Ángel de la Independencia. Entre Chapultepec e Insurgentes, frente al Castillo, estaba el paseo de la Reforma, el más hermoso que hay, una de las calles más bonitas y admiradas del mundo. Los rascacielos coquetamente adornados a sus pies por líneas de palmeras. Una calle larga, hecha para desfiles militares, hecha para deslumbrar a sus peatones y dejarles los ojos llenos de esplendores y del increíble sentimiento de que su ciudad volvía ser de las más importantes del planeta. Casi ni una basurita se veía en la calle, y las que se dejaban ver eran recogidas por unos trabajadores cuya misión era limpiar el glorioso Paseo de la Reforma. Ricardo pasaba por ahí todas las mañanas para ir al banco, donde a pesar de su edad, ya assumia un papel importante.

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Capitulo 9