Capitulo 20

“De ninguna manera volveré a México. No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas.” Salvdor Dali

El_suplicio_de_Cuauhtémoc

Nacoloa la sentía muy bien. Ya bailando había sentido su cuerpo calentarse, y eso no miente. Ella lo traía de la mano a través de la gente. EL sudor de todos ya se mezclaba. A llegar al fondo de la pista pegó su cuerpo con el de Nacoloa y le murmuró que él le deberia de ofrecer una chela.

-¿Cómo no mi reina? con su mirada precisa de águila que podía claramente distinguir una cogida de poca madre en el fondo de los ojos de Guapalupe. Grito al mesero que les traeran un par de Indios, y volvió frente a la morra. Lentamente se acercó para besarla al mismo que bajaba su mano derecha hacía sus nalgas. Se retiró un poco la Guapalupe.

– Oyé tranquilo papi, ¿No me vas a emborrachar verdad? Ella le dijo con la mirada abajo, ojos casi cerrados, como la Guadalupe.

 Se dejó ver otra vez su sonrisa. Se dice monos a los hombres a México. Se dice también que los monos sonríen para expresar de sumisión. Ella sonreía a lo largo de su boca. Nacoloa entendía eso, lo sabía, lo veía ahora aunque nunca había escuchado acerca esta teoría de sumisión de los monos. Pensaba que sin duda era bien cachonda la morra, ahuevo que mamaba y todo. Las manos de Guapalupe descansaban en los bíceps de Nacoloa, bien duros después de bailar, de haberle dando tantas vueltas a la morra.

que me bailaste. Le dijo, como quién sobrevivió un tornado.

Se sintió todo orgulloso el Nacoloa, y solo pudo contestar pagando las chelas que acababan de llegar. Brindaron rápido para no perder tiempo y ya los primeros tragos pasaban por las gargantas. Mientras bebía, la Guapalupe puso su otra mano en los huevos de Nacoloa, acariciándolos un ratito antes de empuñarlos con toda la mano. No sorprendió al hombre por nada; soló se dejó tocar todo comoda, poniéndolos un poco adelante para acomodar a mano de la Guapalupe.

– Oye, Sí que te gusta tus huevos. Los cuidas bien me imagino.

– Es que estos tienen historia. No tocas cualquier par de huevos.

– Me imagino. No se imaginaba por nada que tocaba un asunto tan sensible para Nacoloa.

– Me puedes cuentear a ver si son tan glorioso, broméo la Guapalupe.

– Hummm, vale. ¿Conoces la leyenda de Cuauhtémoc y los tres huevos de oro?

– No creo. Dime

– Sabes que torturaron a Cuauhtémoc. Por ejemplo, le ponían aceite caliente en los pies y lo mismo al otro puto de Tetlepanquetzaltzin.. Pues, lo que pocos saben, es que el verdugo no podía creer que era tan cabrón el tlatoani. Que no gritaba, que no lloraba. Apenas respondía su cuerpo a las torturas que le estaba dando. No lo podían chingar. Entonces decidió cortarle los huevos. Pero para su gran sorpresa el pinche tlatoani tenía tres testículos. Tres huevos ¿me crees? Eso explicaba mucho lo cabron que era. Y talomo planeado se los quitaron a Cuauhtémoc.

– No manches, pobre.

– Si, estuvo horrible. Lo que pasó después fue que mandaron el tlatoani de viaje con Cortez a las Hibueras, y alla se murió, pero sus huevos todavia estaban en Tenochtitlan y su hija lo sabia. Ella los recupero y fue a enterrarlos en la tierra sagrada de Tepito. Años y años pasaron, pero ella perdí su posición social y se quedó bien pobre, casi no comía. Entonces un día se fue a recuperarlos, por siacaso los podría vender a cambio de algunas riquezas. Eran los huevos de Cuauhtémoc al fin ¿no? ‘Tonces fue para allá, al mismo lugar y descubrió que aquellos huevos se habían transformado en huevos de oro!

-Humm. Apenas pudo evitar cagarse de risa la Guapalupe. Pero parecía tan serio el huey al contar su historia de los pinches huevos de oro que no le quería molestar por nada.

– Lo que hizo ella fue vender uno, para sobrevivir, y guardó los demás por un tiempo. No tuvo que decir que eran los huevos del difunto tlatoani, nadie le hubiera creído, pero pudo sacar un chingo de lana porque eran de oro. Los huevos de oro se quedaron en su familia por muchas generaciones y el secreto de quien eran con ellos. A fin de cuentas, hace como un siglo más o menos, los líderes del barrio aprendieron la noticia y mataron a la familia para recuperar los huevos como patrimonio del barrio. Pues, sabía que la fuerza vital del ultimo tlatoani se conservó en los huevos y esta fuerza debía servir para el barrio. Entonces, desde ese momento, cada 5 años, un grupo anónimo de personalidades importantes del barrio eligen un joven entre11 y 13 años que ha probado su coraje, su fuerza y su liderazgo a través de múltiples situaciones cotidianas de Tepito. Nada está arreglado, los dioses eligen las dificultades que los jóvenes deben superar. De aquellos jóvenes conoces a algunas seguramente: El Cuauhtémoc blanco, Raúl el Ratón Marcias, los hijos de Sanchez, y apenas ahorita bailaste salsa con uno de ellos.

– Jajaja, no manches. Te estoy tocando los huevos y te puedo decir que no son de oro, dijo Guapalupe con su cara de no-mames..

– Si, es que cada 5 años cambia el niño, y les regresan sus propios huevos. Durante todo este tiempo, una parte de la energía de Cuauhtémoc entra tu cuerpo y tu corazón.

Terminaron sus chelas y rápido él se fue al baño. Se puso a reír bien fuerte la cabrona, nunca le habían echado un tal chorro. ¡Huevos de Cuauhtémoc! Este pendejo es loreto, esta listo por el manicomio. En el baño Nacoloa terminó de mear. Se fue al espejo y puso un poco más de gel en sus cabellos; estaba peinado pa’tras. Se sentía bien cabrón cuando contaba la historia. Si recordaba esos dos huevos de oro entre sus piernas. Eran un poco pesados, claro, pero tenía bóxers especial para cuidarlos. Se acordaba que en la noche, antes de dormir, se tocaba los huevos, les miraba el color. Le gustaba sentirlos, pesado entre sus dedos. 

Un chavo que se había quedado al lado de ellos a lo largo de la historia quiso intervenir.

– Oye, deja esa marihuanada. Ven por mi casa ¿no?

Ella vio que ya no regresaba el Nacoloa y, pues, por qué no.

– Si, si quieres, vamos.

Cuando regresó Nacoloa, no pudo encontrar a la chava. Híjole. Pues, una buena cogida perdida, pero había mas morras en el bar y muchas lo habían visto bailar.

Capitulo 20

Capitulo 18

– Seria maginifico, yo creo, ayudar a hacer de Mexico un lugar feliz.

Pancho Villa

Nexoxcho siguió sólo su camino pero aún quería echar la charla, asi que se fue por unas calles bonitas de Coyoacán. En el camino pudo oler a mota y vió frente a él una morra dándose un toquesín. Solita estaba, y parece que se le había apagado el su porro. El perfecto caballero ofreció su encendedor. Se sonrieron un rato y se presentaron.

-¿Que tranza? Nexoxcho, mucho gusto.

-Igual, y yo la Guapalupe.

– Que raro, pero por cierto no es por casualidad.

Bajó la mirada, tímida. Como si no lo supiera, como si fuera la primera vez que un observador perspicaz comparte su opinión.

– ¿Quieres? Invitó la chava, presentándole el cigarrillo después de exhalar ella.

– Se me antojó pero el pedo es que me tengo que poner en forma.

– Pero te ves bien, puedes respirar ¿no? y caminar.

– Jeje, pues , pero quiero luchar, eso es bastante diferente.

– Jajajajaja. Se burló un rato la chica. ¿Tu? Oye flaquito te van a matar a la mala. Mejor lucha con mi tatarabuelita difunta y sin piernas.

Dijó ”gracias” sin perder la sonrisa.

– No hay de qué wey. Dime, en serio. Eres un ninja o ¿qué?, ¿cómo te vas a defender?

– No, pero soy listo. Puedo aprenderme las técnicas rápido, y después echarme unos músculos.

– Bien bie. No te preocupes, te creo.

Todavía la morra se estaba cagando de risa.

Nexoxcho la dejó calmarse un rato. Cuanto le quedaba sólo la sonrisa, empezaron a hablar.

– ¿Y porque quieres ser luchador?

– Por unas razones personales, y además para impresionarte.

– Ah, cierto. Pues no mames cabrón, no te hagas el misterioso, ¿cuales razones? Si no, no te voy a creer, pendejo. La lucha es para pendejos ¿no?

– No es cierto. Por ejemplo, ¿conoces a Fray tormenta?

– No tengo ni puta idea.

– Pues, a me parece que este luchador es cabronsisimo. Fíjate, él se puso al luchar a los treinta y tantos años para conseguir dinero para su orfanatorio en el cual se encuentra gente de 3 a los 20 años, todos con problemas. No era un esquincle que iba a luchar con único ganas de ser rico y famoso como muchos pendejos hacen. Al principio, nadie quería entrenarle porque el siempre la hacía de a tos. Para todo de la iglesia no se burle le decían, los otros pegándole mas fuerte de lo que debían. Pero de sus huerfanitos salieron abogados, médicos, maestros, contadores y más. Está chido ¿no? Su sueldo integral iba para los muchachos. Era un modelo a seguir, un gran hombre. Hasta la gente venía a darle lana después de los partidos, para los niños.

Se quedaron silenciosos un rato. La Guapalupe podía ver lo mucho que le importaba todo eso a Nexoxcho – andaba emocionado, la mirada arriba con el orgullo de alguien que habla de su propios milagros. Estaba bien pacheca la chica, y eso le ayudaba a entender la pasión de Nexoxcho.

– No era un santo al principio ¿sabes? Dese los 13 años tomaba y se drogaba. Con chochitos wey. No existía el cemento en aquel entonces. Pero dejó todo y se fue a estudiar filosofía y letras en España. No era un imbécil el Fray Tormenta, créem. Era futbolista también; lo quería comprar el equipo de Pamplona. Se fue después a Roma para estudiar teología, y el resto ya lo sabes. ¿No te parece chingón?

 No era pendeja la guapa, y le preguntó:

– Me imagino que tu también quieres ayudar a alguien, ¿me equivoco?

Bajó la mirada, en este momento ya no era l fanfarrón de hace 5 minutos. Se había acabado toda la fanfarria. Ahora se veía fastidiado y culpable. Sus manos temblaban como hojas, su voz se rompió.

– Si, a mi familia. Los quiero más quea nadie, pero me siento inútil en casa. Quiero darles lo mejor que puedo.

– Oyé, y no me digas que no sabes hacer nada más que chillar, chico.

– Nada el pato.

– De lengua me toco como un taco.

– Sé leer y contear. Pero ya no es la generación de chilangos que llegó de su tierra sin educación ni nada. Hay un chingo de gente y casi todos en el DF saben leer. No importa. Tú dime ¿que haces?

– ¿Yo? Adivina

– La verdad no tengo idea. ¿Trabajas en un peluchodromo? A Nexoxcho le gustaba dar lata, aunque siempre de tal manera que no se enojaran con él.

– Ojalá fuera bailarina. Pero no. Intente unas veces, y esta padre, pero no es mi viaje. Soy etnóloga.

A huevo. ¿Y a que parte te dedicas exactamente?

-Eso lo siento pero no te puedo decir ahora. Un día, tal vez.

Sonrió la Guapalupe. Siguió;

– Un día nos vemos por mi cuchitril, y allá vas a ver. Traes unas chelas, ponemos unas rolas chidas y todo, ¿no? ¿Cómo la vez?

– Trato hecho, pero para tales promesas hay que dejarme tu número.

Hubiera sido fácil para Nexoxcho dar la vuelta por unos baños públicos de la merced para conseguir eso número, escrito a mano sobre unas paredes sucias, tal vez con unos comentarios o recomendaciones, pero eso no lo sabia. Además, le gustaba hacer las cosas como caballero. Y así paso. Agregió el numero en el celular.

– Perfect, dijo Nexoxcho.

Se miraron unos segundos, con ojos llenos de complicidad. A Guapalupe le gustaba el chavo porque parecía muy tímido, o más bien inocente. Como si ningun pecado hubiera amargado todavia su corazón de niño. Se veía en su cara una felicidad como la que se ve a veces en los rasgos de algunos viejitos. Viejitos con la piel arrugada, trazada por una vida feliz, y que en cada linea se escundaban unos recuerdos íntimos y lindos, una peda con unos amigos del barrio, una comida rica, de todo un poco. Y por eso le gustaba coger con viejos a veces, para gravar ella misma unas cuantas lineas. Por eso también quería cogerse al Nexoxcho: tenía la futura cara de un viejito simpático. A Nexoxcho igualmente le gustaba la Guapalupe. Como no querer a una vieja que se fuma un toque solita en la calle. Se acordaba de un grafiti que había visto en el baño de un bar: ”Nos gusta las chicas que tienen más tatuajes que nosotros, que toman más drogas que nosotros, que se mas locas que nosotros”.Era pura verdad. En general, una mujer que se sale ligeramente de su papel de mujer es muy mal vista. Entonces si lo hace una mujer es por que sabe lo que queríe, y que no le importan los chismes. Y claro que la Guapalupe era un poco así, y le gustaba su rebelión.

No mamanches, ni el sabía hasta qué punto le iba a gustar.  En el pesero todavía pensaba en ella, se acordaba de su sonrisa misteriosilla. No podía describir lo que le gustaba de este, pero si había un alguito interesante. Chilango no. 435 a su lado hablaba por teléfono con chilango no. desconocido. Le platicaba que hace unos días habian descubierto en el sur unas cabras muertas. Unos casos raros. En TV azteca mencionaron el chupacabra. ¿En serio? Si parece que esta criatura no había desparecido totalmente. Hubo unos casos también al norte del país. Unos bien raros especialmente cerca de Tijuana, pero los federales todavía no dijeron si era relacionado con el chupacabra. Solo hicieron alusión a los narcos y sin olvidar que podría ser obra de unos artistas de Tijuana tal Santos .

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Capitulo 18

Capitulo 17

Yo te cielo

Frida Kahlo

Hoy hay un sol de plomo. Nexoxcho y Nacoloa se fueron a dar la vuelta por Coyoacán. Es allá que Cortez había puesto su centro político mientras que los aztecas se ocupaban de limpiar la Tenochtitlán. Era el tiempo de humillación. Tuvieron que preparar todo para que los invasores pudieran poner sus templos su dios, su civilización. También había muchas epidemias por las cuales un chorro de nativos periron. Ahora Coyoacán conservó su estilo colonial y es uno de los lugares más bonito a visitar en México. Las casas con arcos romanos, las fachadas de colores vivas. Las calles son pequeñas y los viejos arboles siguen creciendo destruyendo lentamente las banquetas. Coyoacán es un lugar familiar donde es muy agradable pasar la tarde dando vuelta cerca de la iglesia. Hay animación publica, músicos, venta de artesania, comida, churros por todos lados. También se cruza uno con muchas mujeres bonitas. Por eso Nacoloa y Nexoxcho iban a tirar cara por allá. Para ir allá mejor ponerse bonito. Antes de ir pasaron por la lagunilla. Nacoloa tenía un tío por allá que le podía prestar ropas para todo tipo de ocasion. Se compraron nieve y caminaron en la muchedumbre. Una sonrisa por allá, una sonrisa por acá. Aunque la chica camina ya con su novio es bastante fácil obtener una mirada llena de deseo. La ultima besaba a su novio y miraba a Nacoloa.

– Worale mira eso, sin vergüenza no? Eso me gusta!

– Si cabrón la ví, a mi también me miraba hace un rato. Pero mejor ligamos con una soltera, sígueme junto me.

Nexoxcho tomo su amigo por los hombros y camino hacía dos chicas solas en un banco.

– Hola niñas, que bonita se ven. ¿Cómo están?

– Hola! contestó la más alta.

– Hola chicos dijo la otra.

– Muy bien gracias, pero un poco sola. Regresó a decir la primera. Un poco tímida.

– Qué triste, entonces que nos dejan invitarlas a caminar.  Nacoloa puso su cara de gente bien.

– Si con mucho gusto pero me parece injusto que ustedes tienen nieves y nosotros nos quedamos sin nada. Dijo la pequeña.

Todos se miraban un momento. En este momento en general se puede un poco saber a quién le gusta más tal chica o chavo. Nexoxcho miraba a la más alta, y si le regresaba la mirada. Nacoloa ya había invitado la otra a levantarse y le había pasado el brazo por los hombros.

– eh lento chico, apenas te conozco.

Otro silencio, la chica alta sonreía, se burlaba de su amiga.

– Nexoxcho me llamo, y tú?

– Monserrat, mucho gusto.

La otra pareja también intercambiaron sus nombres y todos se fueron a comprar más nieve.

Cerca de la iglesia se ubicaba un par de jóvenes, dos chavos, besándose todas lenguas sacadas, apasionamente. Sus brazos parecían también ser extensiones de sus lenguas y se rodeaban con sensualidad. A 30 centímetros de ellos, rodeaba un policía, mirada amenazante y bastón en la mano. El ritmo del bastón en su mano coincidia con sus pasos. Seguramente estos dos chavos se estaban dando un momento de los más románticos. No solamente les valía madres, era provocación, y tan que se quedaban en los brazos del otro no tenían miedo a nada. No existía el policía, no existía tampoco el grupo de joven cantando una rola de Molotov a sus lados: Mataron al maricon! Corazón chonchon. Claro que en unos años eso habrá sido el paroxismo de su afirmación de su sexualidad, y también, con mucho gusto de su pasión hacía cada uno.

Capitulo 17

Capitulo 16

La vida sexual de las cucarachas es muy complicada y sabemos mucho sobre este asunto, pero lo mas interesante es nuestra visión del acto sexual de las cucarachas. En el gaucho urban dicionary, se aclara este hecho.

La Cucaracho es el acto de tener sexo anal con una mujer pastel y despues recibir una mamada de su novia.

Así es el conocimiento gauchista de la vida sexual de las cucarachas.

 

 

Capitulo 16

Capitulo 15

– He desflorado el arte mexicano

Jodorowsky

La llamaban la Guapalupe, pero nunca la virgen. Especialmente ahora con unas ochos vergas a su alrededor. Estaban ochos monos en su cuarto. Era una fiesta, la pura pachanga, y la gente bailaba por todas partes en la casa. En el guateque mexicano una cosa es segura, y es que todos bailan salsa. La pista se llena de panchitos, de emos, de nacopunks, de condechí, lo que sea, todos bailan. Aquí en la recamara era diferente, los que estaban querían cogerla a la mala. Las Ultrasonicas gritaban uno de su éxito, vente en mi boca, y unos influenciados por aquel refrán se ejecutaban, descargando en su boca, en su cara. En general ella tenía la boca llena y embarrada de razón, hoy la tenía llena y embarrada de esperma.

Ella estaba hasta el keke, hasta no se recordaba cual píldoras, tampoco las colores que había pasado por su garganta. Ahora solo el sabor de las vergas y del mezcal. No estaba segura, pero creía conocer a unas personas que la rodeaba, no importa. Todos son iguales desnudos y incógnitos entre sus piernas. Ellos también estaban hasta la madre. Por una cierta regla, nadie se miraba por los ojos. Era un pecado común, pero la culpa cada quien se la guardaba por adentro. Más bien, no todos tenían vergüenza a este momento. La única quedándose sin absolutamente ni una bronca era la Guapalupe. Ella pensaba. , eso es. Pensaba en muchas cosas. La relación entre sexo y poder por ejemplo. A este momento ella tenía todo el poder, no era una violación por nada. Ella si había sido violada y conocía la diferencia. Su cuerpo era muy caliente, no frío. Sus músculos relajados, no todo estirados y tensados. Era rico, no duelaba. Elle tenía el poder porque era ella quien decidió que eso iba a pasar. Había hablado de sexualidad, de sus teorías de la liberación, de algunas de sus experiencias en madres de sexo brutal. De hecho no lo hacía adrede. Y después muchos la deseaban por una tirada. Se fue a su cuarto a checkar unas cositas y naturalmente unos siguieron, a ver qué onda. Uno se acercó cuando la chica se puso a bailar, la toco un poco a ver qué onda. Se besaron un poco y los demás solamente se daban un buen taco de ojo. Después se alejó del primero chavo y siguió bailando cerca de un otro. Todos podían ver que tenía una sonrisa mística, atrás del cual todas veían a sus propias fantasías. Era una sonrisa muy linda, sencilla que recusitaba cada rato desde los abismes de su alma. Una sonrisa perfectamente honesta. No servía echarles bonitos ojitos, ya todos eran cómplices y la deseaban, No era sonrisa de cachonda, para agasajar. No, era sonrisa suya. Por su placer, por felicidades de estar en este lugar, a este momento con unos changos. Se puso a bailar con un segundo que era en su camino. El la beso también, sacando toda la lengua. El primero al principio no sabía qué hacer, ¿Acababa de perderla por un otro mono? ¿Mejor esperar un poco que regresa? La cosa es que un tercero un poco más listo se acercó por atrás de ella, y mientras que bailaba un techno hardcore con el otro muchacho, la agarro una nalga por la mano derecha y un chichi por la izquierda. La sonrisa de Guapalupe se estiro a su máximum, más honesta que jamás. El primer interviniente todavía se quedaba en su rincón. Un chavo se cortó y a hasta momento solo había 3 monos y la hembra. Lentamente los 3 la rodearon y la quitaron la playera. Uno ya había el chile al aire. Se puso en rodilla y la verga por la garganta. Todo el tiempo ella se cerraba los ojos, en cambio se abría la boca. El tímido que había dejado el cuarto hablo un poco de lo que se armaba por con la vieja, y después unos chismes llegaron al cuarto los monos demás. Y la cogían a la chica, no fue un problema por los nuevitos juntarse a la fiesta. Por eso pensaba en el poder, en las reacciones de la gente frente a la obscenidad. Huir o rugir… Como en su posición actual, en las rodillas, vergas en las manos, la boca y el culo mientras uno le tocaba al clitoris como si fuera tololoche, rompiaba todas las reglas? De donde vienen todos esos taboos en su sociedad, en qué concordaba… o no su comportamiento con el papel de la mujer en México. , claro México es uno de los países más católico del mundo. Pero parece también un desmadre sin reglas… Cuáles son las diferencias en termino de derecho social… entre los.. hombres.. y... A este momento tuvo un otro orgasmo.

Capitulo 15

Capitulo 14

-Es gran cobardía no dar oportunidad al enemigo a que se defienda

Mtecuhzomatzin

Los españoles llegaron al Valle de México en julio de 1519 por Iztapalapa. En ese momento el tlatoani de México-Tenochtitlán era Moctezuma Xocoyotzin, Moctezuma II. Fray Bernardino de Sahagún usaba una forma de su nombre más cerca del náhuatl, Mtecuhzomatzin, usando el sufijo tzin por razones de cortesía y respeto real. Moctezuma era hijo de Axayálcatl e Izelcoatzin, hija de Nezahualcóyotl. Moctezuma II fue elegido tlatoani tras la muerte de Ahuízotl en las inundaciones de 1502.Ya había sido tlacochcálcatl, o jefe militar. En este entonces la etiqueta real minimizaba el contacto entre el pueblo y el tlatoani. Esto gracias a las reformas hechas por Itzcoatl. Incluso el círculo más cercano al tlatoani no podía mirarlo a los ojos. 

Quetzalcoatl_Ehecatl

En 1519, cuando supo de la llegada de los españoles, Moctezuma II envió embajadores presididos por nobles mexicas para encontrar con ellos. Envió igualmente tres conjuntos de atavíos relacionado a Tláloc, Tezcatlipoca y Quetzalcóatl. Moctezuma creía que Hernán Cortés tenía cierta relación con Quetzalcóatl, y si éste se dejó adornar estos tributos seria confirmaría que aquella relación era cierta, puesto que nadie se dejaría adornar de atributos divinos sin la aprobación de aquel dios. Si, Moctezuma era un poco baboso e ingenuo. Cortés por su parte sólo se mostró complacido cuando le vistieron con el traje del dios Quetzalcóatl. El tlatoani se aterrorizó, y por pendejo envío riquezas para que los españoles se quedaran lejos. Esto sólo excitó la curiosidad de los conquistadores. A vez, Cortés envió de regalo a Moctezuma una prenda de Huitzilopochtli: un casco militar oxidado. Ahora bien, Moctezuma era la representación terrestre de Huitzilopochtli, como se pensaba que Cortés era de Quetzalcóatl. Muchos pueblos alrededor de los lagos estaban en conflicto con los aztecas y fue cosa fácil para Cortés encontrar aliados. Finalmente, con 400 hombres, 40 caballos y 3000 Tlaxcaltecas, Cortés venció a Moctezuma y trato de evangalizarlo. En 1522, después de ser arrasada y quemada, ya no había Tenochtitlán. 

Capitulo 14

Capitulo 13

-El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas

Anónimo

Cucaracha en latín se dice blatta, pero quien chingado habla latín aquí en el DF, salvo un puñado de intelectuales universitarios. Hay más gente que habla huatl, pero nadie les habla a ellos. No valen la pena pues no tienen varos, no tienen derechos, no tienen voz. En Náhuatl cucaracha se dice kalayotl. Antes de que llegaron los españoles el náhuatl era el idioma dominante. Los que no lo hablaban: los purépechas, zapotecas y sobre todo los otomíes se les daban los trabajos más despreciables, como el de manejar las canoas llenas de mierda. Ahora la situación es un poco similar para ellos, nomás que no tienen trabajo. Se refugian en las entradas del metro pidiendo dinero con el único brazo que les queda, o venden chicles por la calle, a veces en el metro. También a leer su nombre otra vez: batoideos, es decir, en forma de blatta, es decir, en forma de cucaracha. ¿Qué creen? En inglés cucaracha se dice cockroach, y seguramente hay más personas que conocen el nombre en inglés que en latín, Náhuatl y Purepecha junto. Los idiomas indigenas más hablados del DF son el Náhutal con 33 000 monos, el Mixteco, el Otomí, el Mazateco con unos 12 000 cabrones cada uno, y el gringo con unos turistas, respectivamente.

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Capitulo 13